16 de enero de 2015

Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia) de Alejandro González Iñárritu

Cartel de la película
Alejandro González Iñárritu es uno de esos directores de cine que se caracterizan por realizar grandes
películas que generan mucha expectación y se llevan una buena cantidad de premios por ello. Con una filmografía de cinco largometrajes, de los cuales dos han sido realizados en español, este genial director Mexicano puede presumir de que absolutamente todos sus films han sido nominados, al menos, a un Oscar.

En "Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)", Iñárritu explora un nuevo género que no había llevado a cabo y quizás el más difícil: la comedia. El resultado es una fabulosa historia, contada a través de un plano-secuencia artificial que se desarrolla en un teatro y que gira alrededor del estreno de la obra de uno de los mejores personajes (a mi modo de ver) que ha dado este último año 2014. El personaje de Riggan Thomas, popularmente conocido dentro de esta comedia como el protagonista de Birdman I, II y III.



Michael Keaton, protagonista absoluto de "Birdman"
Y quién mejor para encarnar a este personaje que alguien que, posiblemente, haya sufrido en sus carnes una experiencia similar. La elección de Michael Keaton para interpretar al protagonista creo que es el mayor acierto de esta, ya de por sí acertada comedia ya que, sin duda, Michael Keaton es lo mejor de la película. Todos los que conozcamos un poco el bagaje de este actor, haremos una inevitable analogía entre el personaje que estamos viendo y su recorrido profesional. Michael Keaton ES la película.

Como ya he dicho antes, "Birdman" está rodada en un aparente plano-secuencia, lo que lleva a tener una puesta en escena algo aparatosa a la par que espectacular, aunque hoy en día, ya se sabe que entre los trucajes digitales y el etalonaje es difícil discernir entre lo que está realizado artesanalmente y lo que está retocado en la sala de edición. De todos modos, el resultado final es grandioso.

M. Keaton y E. Norton a punto de llegar a las manos
La historia transcurre casi íntegramente en un majestuoso teatro de Broadway que no recuerdo como se llama ni si llega a ser nombrado en el film. El caso es que su protagonista (Keaton), víctima del éxito de sus comerciales películas de Birdman, pretende estrenar en Broadway una obra de teatro titulada "De qué hablamos cuando hablamos de amor" escrita por un famoso escritor que dejó una cierta huella años atrás en su vida, concretamente en los inicios de su carrera.

La lucha de este personaje durante toda la trama será escapar, huir de la larga sombra de su personaje de Birdman, quien constantemente le persigue y le aconseja a la hora de tomar las decisiones, (podríamos estar hablando de un tipo con una esquizofrenia muy aguda, pero creo que esta peli va un poco más allá de eso). El modo de redimirse para nuestro protagonista será logrando el reconocimiento por esta obra de teatro que está a punto de estrenarse y que él mismo se encarga también de dirigir. Por lo tanto, la importancia que da a la obra es de carácter vital, y en este punto es donde se desarrolla la comedia. Con muy buenos resultados, por cierto.

Porque otros personajes, o no le dan la importancia que su obra él cree que merece, o le dan otro tipo de enfoque. Nada más comenzar la película (y éste será el único spoiler que digo), uno de los actores sufre un accidente en escena, lo cual ya genera toda clase de problemas para sacar la obra adelante (demandas judiciales incluidas). El reconocido actor que lo sustituye (genial Edward Norton) pondrá una especie de contrapunto con el protagonista de la historia debido a su particular modo de ver lo que es la interpretación para él.

La joven Emma Stone es la hija de Birdman
Y así con varios personajes: su hija, la cual Riggan piensa que no se toma en serio la obra que están llevando a cabo; el genial personaje de la crítica periodística teatral, que siempre ocupa el mismo sitio en la barra del bar y que aborrece a Riggan; su ex-mujer, que le conoce mejor que nadie y a la que Riggan sigue queriendo (no recuerda por qué dejaron la relación); su amante; su productor y amigo, etc... El elenco actoral es impresionante, aunque queda eclipsado por la brutal interpretación de Michael Keaton y Edward Norton que se comen literalmente la pantalla. Un papel merecedor del Oscar sin ninguna duda.

Técnicamente "Birdman" es todo lo espectacular que sabe ser una película de Hollywood. Como ya he dicho antes, la fotografía (Emmanuel Lubezki) es sencillamente, espléndida, aunque hoy en día es un poco difícil llegar a apreciar donde termina "el juego de luces" y donde comienza la tarea de etalonaje, ya que la ineludible vistosidad de su puesta en escena (recordemos que está pensada en un solo plano-secuencia), la lleva a disposiciones imposibles. Aquí también hay que destacar la gran labor de edición (Stephen Mirrione) y en general toda la planificación de cada una de las secuencias, aunque quizás a alguien le pueda resultar un poco cargante. A mí no, desde luego...

"Birdman" es una de esas películas especiales
 que hay que ver obligatoriamente.
Quizás tenga un aspecto algo chirriante y de carácter metafísico algunas situaciones que vive nuestro carismático protagonista, que a un espectador habituado a lo
verosímil le pueda costar algo digerir. Los que hayáis visto la película sabréis de lo que hablo, así que no voy a destapar más de esta genial comedia para no estropeársela a ningún/a lector/a.

Resumiendo "Birdman" es una comedia de altos vuelos, con un personaje que estoy seguro de que será recordado en años venideros porque roza la genialidad, unas interpretaciones y puesta en escena espectaculares y una música a ritmo de batería (olvidé hablar de la música de esta peli) que nos pega acelerones e imprime un ritmo frenético en ocasiones a la trama. Si tuviese que resumirla en una sola palabra, diría que es enérgica. Una peli recomendada para todo tipo de público adulto que quiera disfrutar de una buena historia, pasarlo bien, reír y, al mismo tiempo, reflexionar sobre las consideraciones del éxito y la falsedad, que suelen ir ligadas. Comedia de diez.