18 de febrero de 2016

El cine fantasma (by Nino): VIII.- Anomalisa

Anomalisa. By Nino
"En esta ranura, no entran más fichas"
@CinecomioWall

Poster de Anomalisa
Cartel de la película
Aquello que sobresale del conjunto de formalidades, destaca para lo bueno o malo del resto de miradas. Sin embargo, si entona diferente de la común reverberación
 de voces. Eso es "Anomalisa"...

Anomalía:


  1. Desviación o discrepancia de una regla común o uso.
  2. Defecto de forma o, de funcionamiento.
  3. En Astronomía. Ángulo que fija la posición de un astro en su órbita elíptica, contado a partir de su eje mayor y en sentido de su movimiento.
  4. En Biología. Malformación, alteración congénita o adquirida.
Hoy voy a comenzar el comentario de cine habitual con una agradable anomalía, pues la verdad es que estoy bastante de acuerdo con el periodista David Calhoun de Time Out:
“Anomalisa es lo que habría salido si Kaufman se hubiera encargado de Lost In Translation o Up In The Air”
Por ello, significaría que una película arriesgada y con amplias dosis de realismo, puede llegar como un vuelo rutinario y convertirse en algo extraordinario. En su interior los personajes no son lo que pensábamos a priori (personalmente no conocía la producción de esta "Anomalisa"), pues demuestran una singular apariencia. Frente al espejo... ¿cuántas veces hemos mirado fijamente nuestro rostro irreconocible? Observamos otra singularidad como las voces que poseen una calidez diferente, podría tratarse de una hendidura de la que desprendemos nuestros miedos, la rutina en los trabajos y la sensación de pérdida de esta actualidad confusa, las relaciones familiares, el tabaco y las sustancias prohibitivas, etc... Pero también, una entrada para los ensueños (o pesadillas) que te transportan a otra realidad, al menos, por unos minutos. Por ejemplo, las decisiones incontroladas cuando en una conversación de bar, nos fijamos en la chica menos atractiva por esa singularidad. O transformamos una anomalía en una canción que anticipe el sexo o las ilusiones de un nuevo futuro.



Escena de Anomalisa
El cine de animación  goza de muy buena salud
 gracias a filmes como éste
Y esto es Anomalisa, que partiendo de una premisa filosófica como, ¿qué significa ser humano?... se
construye una película diferente para adultos y particular para el entendimiento, inteligente pero sencilla en apariencia, global a la vez que solitaria en la panorama del cine.

Si bien, en el mundo cinematográfico estos paralelismos sobre el significado de una anomalía, vienen identificados por los dos únicos personajes que manifiestan un hecho diferencial de este comportamiento alienado. Él, y otra Ella, recuerda lejanamente a la voz de aquella ´Her`.
Cuando todo el mundo se define por las mismas experiencias o los lugares comunes que frecuentamos para encajar en los parámetros de la sociedad. Como una entonación calculada y metálica, repetitiva. Una piel incrustada en nuestra careta, que disimula la expresión de conformidad con lo que nos rodea, las relaciones humanas y las apariencias sociales.

Y la mujer o Anomalisa del director y, sobre todo guionista Charlie Kaufman unido en visión con Duke Johnson, sirve de resorte crítico o medio de expresión anómala, para extraer su diferencia escrita. Ya que utiliza la animación para adultos con sentido crítico que no es habitual en el mundo cinematográfico. Esta animación de Paramount significa una corriente de aire nueva que, si bien, tiene poco que ver con las magníficas aventuras del gran Jim Henson o la irreverencia de Spitting Image (animaciones que comparten el mismo gusto creativo) ni tampoco la extravagancia en la acción sucia de "Team América"... o siquiera el paralelismo con el mundo animal y divertido de "Fantástico Mr. Fox" de Wes Anderson.

Es una lúcida creación personal. Más bien, una manera exclusiva de expresar sentimientos y escenas cotidianas que se enfrenta al cálculo matemático de resultados financieros o la habitual corriente artística que pertenece a este tipo de producciones.

Protagonista de Anomalisa
El protagonista de "Anomalisa"

También a costumbres de seres humanos, respecto a ese magnetismo animal que se desprende de aquello que ´llamábamos` amor.  Sin duda, Anomalisa ha tenido la mala fortuna (o lo contrario quizás) de tener una competidora más modulada y fácil de entender como "Del Revés". Aunque la metafísica de conocimientos de ésta posea unas cargas de profundidad tan sustanciales como el guion que remarca la anomalía argumental del filme de Kaufman, su obra narrativa. Recordar que fue el ganador a mejor guión por Eternal Sunshine of the Spotless Mind y Bafta además por las increíbles historias de Being John Malkovich o Adaptation. Sus letras pululan entre la agradable realidad de sentimientos y la fábula cercana a la experiencia depresiva.

Igual de desacostumbrado es, esa escasez de personajes encerrados en un habitáculo para una cinta animada, resultado de la inversión por sufragio voluntario  y anónimo, que reproduce la libertad creativa para retratar con plausible veracidad, las asombrosas relaciones personales e íntimas de sus protagonistas principales. No por sus avatares complicados en el retrato, sino por una apuesta magnética y arriesgada. Hombre y mujer, diferenciados por el ruido o expresiones acostumbradas de este tipo de cine, de formalidades clásicas y conversaciones alejadas de las emociones humanas, a cambio de la estética (que sin duda Anomalisa posee), pero las marionetas de Él y Ella se re conocen, provocando reacciones en el espectador que se reflejan en pantalla como si se tratara de personajes reales de carne y hueso. Y lo son...

Sólo que en este caso, la animación stop-motion viene acompañada por la banda sonora introspectiva de Carter Burwell y un enorme esfuerzo fotográfico, de la hábil mano de un grupo de titiriteros auténticos en Starburn Industries. Algo verdaderamente digno de ser contado, creado con impresión 3D, porque cuando la tecnología se aúna a la magia con esta necesaria capacidad intelectual, sirve de acicate para abrir la mente al público.

Incluso la diferencia aparece, en una forma de contar y expresar, destacando entre esas voces interesadas o apropiadas para oídos del sistema cansino, pues todas las palabras vibran alrededor de las imágenes en miniatura, en las canciones a capella en la habitación repetida. Es un bis a bis de arriba a abajo, sobre el conformismo y la vuelta a la realidad después de reacciones químicas desaprovechadas... sobre un ruido de fondo que tiene como protagonista la anomalía de un actor llamado Tom Noonan, poniendo su monotonía ejemplar a la sistemática expresión del reparto de títeres en el filme. Y que anteriormente había trabajado con el director en el filme "Synécdoche, New York".

Mientras en el otro lado de la cama, animada, se comprueba el detalle minucioso de los escenarios y luces, de reflejos y silencios, de la aventura habitual  frente a la familia estereotipada, en busca de una voz contra la envolvente soledad. Él, es fumador de mediana edad, inteligente pero apagado por una tormenta de sensaciones, también perdido en un mundo que pareciera un teatro para marionetas teledirigidas por grupos de expresión. Es resolutivo y decidido, excepto cuando la realidad se abre paso a horcajadas sobre un colchón furtivo y se siente el abismo de la rutina que te ahoga. Él, posee la voz exigente y crítica de un cínico, otro actor escondido tras la máscara como David Thewlis, reconocido en últimas producciones como la película Regression de Alejandro Amenábar. Ella es Anomalisa, parte de una anomalía aún mayor que la expresión, ya que aparece como una chica divertida con numerosos deseos y diversos miedos hacia su apertura sexual y sentimental...    quizás se haya llevado alguna que otra desilusión en la vida. Por eso, le gusta beber y divertirse como una mujer joven más, compadecerse de una soledad sumida hace tiempo en el ostracismo, mientras se deja llevar por una melodía del pasado.

Ella es una anomalía surgida de la insoportable levedad del ser, que aparece por calidez cuando ambos necesitaban una voz amiga o un cuerpo caliente con el que compartir un hecho más real que sintomático, como si un muñeco de madera pudiera llegar a alcanzar ese parámetro imaginado, sin tratarse del infantil Pinocho). Pero Jennifer Jason Leigh igualmente es un desayuno dual y mecánico, compartido al día siguiente, por lo que podría haber sido nominada también en esta cápsula envolvente de animada realidad.

Ella vuelve a ser parte de la formalidad con sus gestos habituados, a través de la repetición de coletillas que creíamos desbancadas o superadas, aunque el vocablo anterior a su nombre Lisa, signifiquen algo tan hermoso como el universo mismo. Todo lo que tiene de sensual, infantil, indeciso, mágico o frustrado, este personaje, se lo debe al director neoyorkino más subjetivo y lo construye una Leigh capacitada para enfrentamientos entre amor y odio.

Todo la magia realista, se expresa con esta parábola onírica, que significaría un cambio casi una pesadilla existencial. Una historia que se esconde bajo la piel y la rutina del equipo. Una sorpresa cinematográfica que viene a saciar la necesidad de una conversación reveladora y diversa, como una muñeca matrioska que pertenece a otro mundo y se cuela en el mundo de niños caprichosos y repelentes, tal que una eyaculación creativa sin motivaciones sociales o económicas.


Trailer de "Anomalisa"

Anomalisa es cine intimista y revelador de capacidad artística, exponencialmente lanzadera nuevas fronteras en la animación para adultos (ojalá), para ahondar en el espíritu desengañado o necesitado de otras experiencias vitales, o guiadas por un ´master of puppets` con fundamentos clásicos en el romanticismo y algunas gotas de ciencia ficción, para mentes inquietas.

Anomalisa es la mujer fantástica que vino de las estrellas, pero al tocar la Tierra se expandió como el polvo recurrente e infinito. Esto es, una difícil aunque... maravillosa e increíble anomalía.