3 de abril de 2016

El cine fantasma (by Nino): XV.- Legend

Legend
"Gemelos sí, pero divergentes" by Nino
@CinecomioWall

Película Legend
Cartel de la película
Esta es la historia de un hombre que triunfó (por decirlo musicalmente) en un mundo que le apasionaba y dominaba con su mano de hierro, pero que descarrilaba en el aspecto familiar y frente a su propia sombra...

Bueno no, en realidad, eran dos y los gángsteres no triunfan casi nunca, ni en las películas ni en la extravagante realidad que les rodeaba, pues siempre tenían que tener un ojo puesto a cualquier situación comprometida o algún individuo que se aproximaba con intenciones dudosas a sus propiedades. En el cine, estos personajes al filo, eran interpretados por algunos de los mejores actores en cada época y su fama o contactos les aproximaba a ambos lados de la frontera o el estrellato.

En "Legend" sería el caso de los hermanos Ronnie y Reggie, los Kray, gemelos con personalidades y relaciones personales diferentes y mirada borrascosa, pero con el mismo patrón en sus peligrosos negocios. Film dónde uno de los actores más potentes del panorama actual y capaz de convertirse en los individuos más dispares, como el inconformista Tom Hardy, se transforma frente a este espejo de personalidades extremas, para retratar a ambos delincuentes.



El actor de Hammersmith, vuelve a dar un recital de extravagantes composturas, exacervando el carácter entre ellos cuando se enfrenta a aquellas situaciones comprometidas o salvajes, en que los hermanos Kray se vieron involucrados en el día a día de su fugaz imperio fuera de la ley. Sus robos y saltos premeditados, la protección interesada dentro de su campo de influencia en el Londres entre las décadas de los 50 y 60, que llegaría hasta el asesinato y el escaparate de su privacidad o vidas al límite, se reflejan en la pantalla con la profesionalidad de este Hardy dividido, nuevamente mordaz y violento.

Pero, lo que me pareció en Legend otro esfuerzo mayúsculo del actor británico, comprobé a posteriori que una parte de la crítica calificaba de extravagancia forzada o una interpretación no del todo convincente, al remarcar cierta distancia con los personajes reales y su historia psicótica. Sin embargo, la película dirigida por Brian Helgeland (Payback, Destino de Caballero) tiene su base en un libro titulado La Profesión de la Violencia escrito por John Pearson, de lo que se desprende que aquellas vidas paralelas, dentro de la época con grandes familias coppolianas que vendrían después, dibujan su difícil aceptación en la sociedad de los años sesenta y un resquicio libre para el romanticismo belicista de las bandas criminales, en pugna con el viejo amor eterno.

Los hermanos Kray, dos personalidades fuertes y muy diferentes

Pero en las manos de Helgeland, esta derivada amorosa se tuerce hasta la enfermedad, con un animal
esquizofrénico que arrastra a todo en su vorágine personal a un epicentro malvado, como un agujero negro que tragase la luz a su alrededor. Y Tom Hardy en mi opinión, es el nexo indivisible que une ambas cuestiones en el filme, con sus nubarrones mentales e intenciones grandilocuentes de iluminar el camino familiar. Copa y toca con las yemas de sus dedos hábiles (aunque si es necesario, aplastadores de rostros incluido el suyo propio) todos los resortes del crimen, después de conducir endiabladamente por el desierto apocalíptico de Mad Max o postrarse de rodillas ante un sangrante Renacido. Pero, mantiene su método interpretativo, sin apenas hacer ruido mediático, en esta teatral tragicomedia que se transforma con su lado más salvaje y otro más humano.

Algunos acusan de espejismo nada clarificador, un guion extralimitado y poco personal en la adaptación, junto a una banda sonora compuesta por éxitos mundiales de amplia gama, que va desde el rock a la partitura de un Carter Burwell alejado de los oasis musicales de Spize Jones o los hermanos Coen, a otros sonidos brits...

Gracias a su indomable carácter, su trabajo incansable y admirable presencia en la recreación de antihéroes, le ha llevado a una amplitud de registros que termina, por ahora, en la última gala de los Oscars 2016. Merecido, si bien no alcanzase la meta frente a un brillante ganador Mark Rylance en "El Puente de los Espías", a Tom Hardy le veremos en la nueva serie para la televisión británica de nombre Taboo interpretando a un aventurero, y tiene proyectos con Christopher Nolan en "Dunkirk" basado en hechos de la Segunda Guerra Mundial o Rocketman basado en la vida de Elton John. Antes de la nueva entrega de Mad Max de George Miller.

Su actuación desdoblada en Legend, y ya de por sí oscura, está acompañada de una actriz que aparece menos de lo deseado para sus admiradores, la belleza australiana de Emily Browning (Sucker Punch) y que no sabe en que jaula se ha metido, pobre... intentará domar a la bestia irascible de Ron, en compañía de ese otro corazón más pacífico y enamorado de Reg, comprometido con ella pero que se ve arrastrado por la identidad de su escondida labor criminal y la personalidad enfermiza de su hermano. Paul Bettany (Wimbledon y Priest), Taron Egerton (Kingsman: The Secret Service) y Colin Morgan, David Thewlis (Regresión) , Christopher Eccleston, Paul Anderson (71, En el Corazón del Mar, The Revenant) o un añorado Chazz Palminteri, son otros conocidos miembros de esta generación legendaria.


El escenario son los barrios bajos en el East End londinense, lleno de contrastes que te recuerdan a West Side Story sin bailes coreografiados o calles de un Bronx o Manhattan europeo, y unos personajes al límite que se divierten o sufren en la luminosa apariencia natural del exterior. Mientras la calle se transforma en un plató de actuaciones, reproches y videoclips, que esconde su real naturaleza agresiva y la sangre, en secuencias de interior más turbias. Por los clubes nocturnos de la capital y la ficticia amistad de estrellas, tan atractivas como pasionales, cercanas a las neuronas apagadas de estos Kray, o todo tipo de corruptos en una época plagada de claroscuros y amenazas de muerte.

Luego, el director no aproxima aquella extravagancia insana en los negocios a su imagen pública (salvo algunas escenas contadas), a la polémica con la transformación sexual de Ronnie y sus sonados ligues, cuando se mezclaran con algunos empresarios, políticos y artistas prominentes como Diana Dors, Frank Sinatra o Judy Garland, hasta llegar a ser fotografiados y entrevistados en un programa de la televisión. Una lástima. Al final, ambos serían condenados a cadena perpetua. Ronnie se mantuvo en el Hospital Broadmoor hasta su muerte el 17 de marzo de 1995 y Reggie fue puesto en libertad por razones humanitarias en agosto de 2000, dos meses antes de su muerte por un cáncer.

Está claro que algunos recuerdan al Helgeland musical, ganador de un Oscar, lejos de esta tortuosa psicología de Legend, si bien esta co-producción entre británicos y norteamericanos tuvo su predecesora en la película titulada Los Kray en 1990, producida por Ray Burdis y protagonizada por los Spandau Ballet, Gray Kemp como Ronnie y Martin Kemp como Reggie, también se envuelve de hits de la época. Otra conexión armoniosa, es que Morrisey, el ex-cantante de The Smiths, incluyó en su canción "El Último de los Playboys internacionales famosos" a ambos amantes por separado, enemigos paterno-filiales, con estas sencillas frases:
- Reggie Kray ¿sabes mi nombre?, - Ronnie Kray ¿conoces mi cara?... al final, el cantante enviaría una corona de flores al entierro del primero en el año 2000.
Por supuesto, Legend entretiene al espectador, aunque parece que se ha perdido algunas de esas tramas ocultas por las calles y clubes londinenses. Aún así, se disfrutan verdaderamente sus peculiares personalidades y la labor de Hardy en todo momento, si bien algunos asuntos que los Kray afrontaron se malogran entre duras discusiones personales. Posiciones amorosas tan superpuestas que se devoran entre sí, como alimañas heridas en su bíblica lucha filial.
Reales en su imperio de la doble R, Reg y Ron obtuvieron con su posición dominadora y nombre temible, esta fantasmal imagen del éxito por cualquier medio y la película se mantiene firme fuera de otras pequeñas lagunas o la escueta carrera cinematográfica del director, gracias a brillantes escenas y conexiones legendarias de estos gemelos entre el romance y la Familia.
Otro ejemplo de esa pérdida argumental es que, Ronnie, Reggie Kray y Charlie senior... recibieron 255.000 libras como aceptación de la película; o que la investigación concluyera en suicidio cuando en 2002, un ex-amante de Reggie alegara que, aquella fuese en realidad asesinada por un Ronnie celoso.

Trailer de "Legend" en VOSE

Ronnie se confesó abiertamente bisexual, evidenciado con su propio comentario al escritor Robin McGibbon en las cintas Kray, y en su libro Mi historia afirmaba: "Soy bisexual, no gay bisexual", quizá de ahí su lado extremo poco convincente para la crítica.  "Fueron los mejores años de nuestras vidas. Los llamaban años sesenta, Los Beatles y Los Rolling Stones fueron gobernantes de la música rock-pop, en Carnaby Street gobernaba el mundo de la moda... y yo y mi hermano dictábamos en Londres. Éramos jodidamente intocables".

El filme Legend, sin conocer otras particularidades de los personajes reales y su historia, es correcto e interesante como retrato contemporáneo de nuestra evolución. O no.