28 de noviembre de 2011

Un Dios salvaje (Roman Polanski)



Un Dios salvaje
Roman Polanski es uno de los mejores directores de cine en activo y eso se nota. Todo el mundo lo puede percibir, porque sus películas tienen una distinción de calidad que hace que destaquen por encima de la media. Haciendo una metáfora gastronómica, es como comer una rica hamburguesa en un fast food o ir a un restaurante de dos estrellas Michelín... ¡Se nota!

Y, como no, en "Un Dios salvaje" vuelve a hacer gala de su maestría, haciendo una comedia con una elevada crítica social que pone de manifiesto la hipocresía en la que estamos inmersos todos los humanos. Rodando una película en tiempo real (salvo las dos secuencias de créditos) y limitándola en el espacio como si de una obra de teatro se tratará . De hecho, es una adaptación al cine de la exitosa obra teatral "Le dieu du carnage" de Yasmina Reza y el guión fue elaborado por ella misma en colaboración con Polanski.


"Un Dios salvaje" es una película de una duración muy corta, apenas 80 minutos, una planificación temporal minuciosa, y sobre todo, muy ácida. Al comienzo de la historia, en los créditos iniciales, se puede observar, con una premeditada lejanía con el único sonido de la música compuesta por el francés Alexandre Desplat, como un joven atiza con un palo a otro. Este hecho es la semilla que da origen a toda la historia, pues los padres de ambos niños, "en una muestra de civismo", deciden reunirse en casa de "los padres agredidos" para intentar solucionar este pequeño asunto de un modo civilizado. Como está mandao...

La película comienza con los cuatro padres
redactando un acuerdo escrito.

Ya desde el inicio,
se muestran claramente las diferencias
y la tensión cortante entre ellos.

Toda la película transcurre en esa casa, y lo más interesante y cómico está en comprobar como esa máscara de civismo va desapareciendo gradualmente... Y poco a poco ver cómo va subiendo el tono de las insinuaciones y los eufemismos hasta transformarse finalmente en agresiones e insultos. Las risas están garantizadas en esta peli, pero también invita a la reflexión, mostrando lo endeble que es "eso" de la condición humana.

Aunque tiene una puesta en escena muy teatral, con situaciones algo forzadas, "Un Dios salvaje" es completamente verosímil, y "entra" tan facilmente que uno se olvida de la puesta en escena o de fijarse en detalles técnicos. Esto, lógicamente, es obra de Polanski y Reza, pero gran parte de esa sensación de realismo, la tiene el impresionante cuarteto de actores, donde cada uno cumple con un rol determinado y que, en mi opinión, congenian estupendamente, ya que, nada más empezar la peli, sólo con las dos primeras frases del guión, ya se nota la tensión latente entre las dos parejas.

Ambas parejas aparentan ser felices y estar muy unidas, pero, a medida que avanza la película y los personajes van quitándose las máscaras, también van mostrando sus diferencias como pareja, como nos pasa a todos. Veamos primero el matrimonio Cowan, padres del niño "agresor" entre comillas:

Kate Winslet y Christoph Waltz interpretan a los padres del niño "agresor"
  •  Kate Winslet es la madre del niño "agresor". Una mujer de negocios, aparentemente conciliadora, y la más impulsiva de los cuatro personajes. También parece bastante sensible con el tema del trato a los animales, pero ésto pasa un poco por encima en la historia.
  • Christoph Waltz es el atareado marido de Kate Winslet. Es abogado y se pasa toda la película hablando por el teléfono móvil sobre un fármaco que atenta contra la salud pública y que está defendiendo, lo cual ya contrasta con "la humanidad" de su señora. Valora su móvil más que a su propia familia. Genera las situaciones más hilarantes.

Ahora el matrimonio Longstreet, padres del niño "agredido" (también entre comillas):

Jodie Foster y John C. Reilly interpretan a los padres del niño "agredido"
  • Jodie Foster interpreta a la madre del niño "agredido", una mujer implicada con los problemas del hambre y las guerras en África que sin embargo se deshumaniza y se vuelve cruel y violenta si se le estropea un libro de arte.
  • John C. Reilly es su marido y, en mi opinión, es el más conciliador de todos, intentando en todo momento calmar los ánimos... Hasta que descubre que su madre está tomando el "dañino" fármaco que defiende el señor Cowan...

Este salón es prácticamente el único escenario
sobre el que se desarrolla "Un Dios salvaje"
Uno de los diálogos que más me gustaron de la película, es, cuando ya todos se están diciendo "las verdades", el momento en el que Christoph Waltz le dice (más o menos) a Jodie Foster que si se implica tanto en hacer libros sobre las guerras Africanas, ha de hacer cuenta que allí los niños cogen armas y matan gente en las guerras y a ella no le altera tanto esto como que a su hijo le hayan agredido con un palo. No he hecho una "transcripción literal", pero espero que entendáis el "meollo" que es que, básicamente, todo ese compromiso que parece tener con los libros que escribe, es en parte una fachada de hipocresía.


La peli comienza a subir de tono hasta que se lía...
Hay muchas más fachadas de hipocresía que van destapándose a lo largo de la película, y esto, es otro de los aspectos que más me han gustado. Realmente, el conflicto de la historia es la agresión de un niño por parte de otro, y en la segunda secuencia este conflicto queda teóricamente resuelto con ese acuerdo escrito acordado por los cuatro padres, el resto de la película surge porque "se complican la vida" ellos solos y porque quizás, para ellos no estaba resuelto. La resolución del conflicto, la vemos en los créditos finales y no tiene nada que ver con los padres. La historia no puede tener un mensaje más claro, y el modo en el que está desarrollado, es "para quitarse el sombrero". Quiero aclarar  que no he visto la obra de teatro ni tampoco la conocía antes de saber de esta peli, así que no sé hasta que punto la historia es fiel al texto teatral (Yasmina Reza colaboró en el guión).

Al final, todo el civismo se va a la mierda
y afloran las verdaderas personas
Me resulta muy complicado sacar algún punto negativo a esta genial comedia, pero, si tuviera que sacar algo, quizás sea el momento en el que el matrimonio Cowan se dispone a marcharse y, ya en el ascensor, son invitados a entrar de nuevo para tomar "un café rápido". Esta situación se repite hasta en tres ocasiones, y está relacionada con los giros de la trama. Estos giros, quizás puedan parecer un poco falsos, pero sirven para mantener "el escenario único", así que Polanski debió dejarlo por alguna razón. Una de ellas es evidente: mantener la continuidad temporal para que la historia transcurra sin ninguna elipsis, la otra, quizás pudiera ser para mantener cierta integridad sobre el texto teatral... La segunda razón únicamente la intuyo, aunque en realidad desconozco si era esa su intención.

En síntesis, "Un Dios salvaje" es la mejor comedia comedia que he visto este año en los cines, al menos que yo recuerde. Es una película bastante redonda, con unas interpretaciones impresionantes, apoyadas sobre un texto brillante, y todo ello orquestado por uno de los mejores directores de cine en activo, entre cuyas virtudes se encuentra el brillante modo de usar la comedia que ha empleado en muchas de sus películas.

Si tuviese que definir la peli con un solo adjetivo, diría que es ácida. Recomendada para todo tipo de público que supere la veintena. "Un Dios salvaje" es brillante, es divertida y es breve, como las mejores esencias.