24 de julio de 2016

El cine fantasma (by Nino): XXII.- Solace

Solace
"La Premonición no es excusa ni consuelo" (por Nino)
@CinecomioWall

Cartel de la película
El verano es una época de vacaciones, pero también puede resultar una transición confusa para algunos elemento que podríamos calificar de refrescantes, mezclando los denominados antiguamente, blockbusters estivales para toda la familia, con otros filmes descolgados de las fechas en la cartelera internacional. Por ejemplo, una serie de películas que aparecen de repente, como si emergieran de la nada o un diabólico visionario de la caja tonta encontrara por casualidad en su bola de cristal. Si es un timo o no, deberemos arriesgarnos con sus propuestas...

Peculiaridades de una fecha de extremos, sofocos a la carta, donde el ambiente fomentado por una nueva ola de calor proponga particularidades propias o singularidades extravagantes, tal que un turista de piel blanca enrojecido como un carabinero al Sol. Es el caso un tanto irreal de este título, que ahonda en esa confusión temporal de lipotimias y que, algunos intérpretes de la lengua ha modificado para conveniencia de no se sabe quién o porqué.


Solace traducido al español como ´consuelo`, ve modificado su aurea tranquilizadora por un sobrenombre más obtuso y atrevido, pasando a denominarse Premonición (cuándo no se sabe muy bien que titular) ¡Ay, qué fatiga de traductores soberanos e inestables! El libertinaje intelectual no tiene fronteras ni respeta a los rostros de grandes actores que aparecen en la pantalla, aunque en este caso asistamos a un Anthony Hopkins voluntarioso, despistado, pero al menos, demostrando estar en buena forma física o, sobre todo, mental. Actualmente rodando sus participaciones en Transformers: The Last Knight y Thor: Ragnarok.

La oscuridad en el significado específico de ambos sustantivos o títulos, produce una ráfaga calurosa que te puede proporcionar un futurible vahído de peligrosas consecuencias con tu cinefilia; porque su argumento garantiza una atmósfera oscura, vaticinada por los condicionamientos agravados de sus personajes al límite de un ataque de nervios o una enfermedad. Aunque, a la hora de lidiar con sus padecimientos físicos y el sufrimiento de seres queridos a su alrededor, se produce un choque ético incapaz de soportar los hechos desarrollados en el filme... o salvajes crímenes. En consecuencia, existe también una cierta irrelevancia interpretativa bajo la presencia acusada, de una personalidad tan envolvente como la de Mr. Hopkins.

 La dirección de Solace, corre a cargo de un brasileño de nombre Afonso Poyart, autor de otro largometraje originario de su país y desconocido por mí, que mantiene un diálogo enrevesado en esta película premonitoria con el espectador, disfuncional y enfermizo, el desarrollo conceptual se precipita al vacío con su montaje efectista y, sobre todo, bastante artificioso. Aumentando la confusión generada por un guion tramposo del productor de filmes como Adiós Pequeña Adiós o Tron: Legacy y Ted Griffin (alejado guionista de Ravenous, Un Plan Perfecto u Ocean´s Elevan); cuya construcción varía entre el slasher chorreante de fluidos y una especulación sobre la eutanasia activa, actualmente en tela de juicio.

Por consiguiente, el espectador es zarandeado psicológicamente en esa trama irregular, transitando sobre los pasos de una investigación policial insustancial y la persecución por parte de agentes del FBI de un asesino en serie, bastante infrecuente por sus pensamientos y más fantasma en el metraje, interpretado por Colin Farrell. Algo semejante al JigSaw de la segunda película dirigida por James Wan, pero sin careta.

El meollo de la cuestión, reside en los supuestos poderes extrasensoriales de su antagónica pareja protagonista, aparentemente. Aquí diríais, "perfecto", observando como se complementa el reparto, con los nombres de un cambiante Jeffrey Dean Morgan y la bella Abbie Cornish (Sucker Punch, Robocop) más voluntariosa. Por el contrario, su trabajo se ve diluido por un material defectuoso con cierto aspecto a telefilme, conformando un denso pastiche de severa digestión, para un público bastante perdido con la trama y el fracasado, suspense.

En efecto, aquí radica su cuestionable percepción de las cosas y la elección del reparto (Mr. Hopkins produce la cinta también), transformando una ventaja de entrada en una partida tramposa de órdago, con las bazas difusas y sus cartas marcadas por una especie de joker de aspecto grave y vacilón. Mientras los primeros minutos de visionado, vienen señalados por el cuarteto complaciente con los hechos manipulados o la difusa historia y, también demasiado ´amables` con la intervención del maestro en indefinido papel (a priori), que pareciera el flash reverso de Hannibal Lecter. El principal problema es llevar el suspense y el terror, a un compartimento hermético para un aficionado común a este tipo de policíacos con altas trazas de violencia mediática. E ilógico, con su pragmatismo filosófico o existencial de andar por casa, al menos, celebrando tener a un Anthony Hopkins cabal y valiente, conservando ese gesto adusto que marca su extensa y espléndida carrera en el Séptimo Arte, y los esfuerzos mayúsculos para sacar a flote un guion que naufraga desde el comienzo. Ni la dirección y producción desde Brasil, ni la ambientación en la ciudad de Atlanta; o los guionistas consagrados, ni el póker de estrellas, anticipan el futuro de una cinta que se filmó el año pasado, otro aspecto ¡definitivamente premonitorio!

Es verdad que, en su tramo final, el filme avanza algo y despierta cierta polémica, pero se resiste a abandonar ciertos tics errantes y esa locomotora que avanza sin dirección fija ni un conductor demasiado solvente al mando, en esta ocasión. Solace es cuestionable, moral e intelectualmente, con su intento vano de generar ese debate, que en esta producción de FilmNation y New Line Cinema, resulta bastante absurdo.

El hombre como un dios... la mano que ejecuta esa entidad creadora que conservamos, y se entrega a un juicio de valores superior, que no le correspondería por escaso rango divino... por escasa omnipotencia. Si tienes calor, mejor, siéntate debajo de un buen emisor de aire acondicionado que te despeje del sopor. Fin de la visión.

Próximos trabajos de Anthony Hopkins (antes de su participación en Official Secrets, junto a Harrison Ford y Gilliam Anderson): 


Trailer de "Collide"

Trailer de "Misconduct"