15 de septiembre de 2011

La piel que habito (Pedro Almodóvar)



La piel que habito
Acabo de ver la última película de Pedro Almodóvar y, como hace tiempo que no hago críticas sobre ninguna película en mis entradas, voy a intentar hacer una crítica de ésta sin destripar nada... A ver qué tal me sale...

Lo primero que destacaría de esta película escribiendo a vuelapluma creo que sería el cambio de tercio de su director, Almodóvar pasa del género melodramático de sus anteriores películas a un género que mezcla thriller, terror y un puntito de cine negro. Así que ya de entrada, esta película es algo novedoso (y arriesgado) en su ya extensa filmografía.



"La piel que habito" cuenta la historia de un cirujano plástico que está "creando" un nuevo ser a su medida a base de ponerle una nueva piel y... Hasta aquí puedo contar porque no quiero destripar nada a quien no la haya visto. El caso es que esta película habla de pieles y todos los personajes, de un modo u otro tienen una segunda piel debajo de la que se ve.

Las relaciones entre todos ellos son bastante complejas pero muy bien resueltas por el director. Viendo la película, tenía la sensación de que se estaba metiendo en camisas de once varas pero, una de las novedades que Almodóvar aporta en esta película y que no le recuerdo (que alguien me corrija si me equivoco) es la utilización de un guión con fracturas temporales que ayudan a resolver los enigmas al tiempo que la peli avanza, al más puro estilo Tarantino. Esta arriesgada innovación en su estilo de guión, como buen fanático de Tarantino que soy, es uno de los aspectos que más me han gustado de la película. En el lado negativo, la inclusión de alguna escena/personaje cuya función es dar un giro a la trama y que no me ha gustado nada porque además me resultaba todo muy forzado e incoherente. Para quienes hayan visto la película, me refiero al personaje de Zeca. Hay un par de secuencias más que también me resultan bastante incoherentes y mal resueltas.

Otro aspecto "negativo" en ese sentido, es la presencia de personajes secundarios que a priori da la sensación de que van a tener un cierto peso en algún momento de la historia y después aportan muy poquito o nada (no daré nombres para no destripar). De todos modos, la historia de esta película es arriesgadísima y esto también me parece un puntazo a favor de Almodóvar, que es un director que siempre da la talla y de quien siempre espero mucho, lo que me hace más exigente que con otros. Lo de arriesgadísima es por lo estrambótico de ciertas situaciones que se crean y que pueden no ser entendidas, por ejemplo, en algunos momentos de la película, oía algún que otro espectador reirse en la sala en momentos claramente dramáticos, pero no con risas de que la película fuese mala, sino de la situación que tenía lugar, que yo creo que a más de uno le ponía nervioso por lo incómoda que llegaba a resultar.

La cuestión visual, como todas las películas de Almodóvar es excelente. Su uso de los colores, la forma de componer ciertos planos, algunos por ejemplo de Banderas observando a su creación en la pantalla gigante de su despacho son buenísimos. La música de Alberto Iglesias, como siempre es fantástica, por cierto, Almodóvar nos está acostumbrando a recibir un regalo en forma de canción en sus películas: Caetano Veloso, Chavela Vargas... Y en esta ocasión, Concha Buika.

En resumen, una película muy recomendable que cualquier amante del cine que se precie disfrutará. Una película que genera mucha tensión, intriga y un poquito de angustia con unas interpretaciones muy convincentes y, sobre todo, diferente y original, que hoy en día es un valor muy preciado.